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¿Las pruebas de alcoholimetría se realizan con o sin boquilla?

Dentro de los aspectos importantes que hay que tener en cuenta al momento de realizar una prueba de alcoholemia es identificar si el alcoholímetro es invasivo o no invasivo; Un alcoholímetro invasivo, es aquel que requiere de una prueba de sangre del examinado para arrojar un resultado, sea cualitativo o cuantitativo, estos equipos se llaman cromatografos de gases y normalmente se encuentran en laboratorios u hospitales; Mientras que un alcoholímetro no invasivo (también llamado espiroalcoholimetro o alcohosensor), cumple con características técnicas diferentes en la realización de la prueba, puede requerir o no requerir de boquillas, inclusive algunos alcolimetros de tamizaje no requieren de contacto directo con el examinado para arrojar el resultado final, el soplo se realiza a una distancia prudente.

Ahora bien, en la resolución 1844 del 18 de diciembre del 2015, indica en el numeral 7.3.2.1 que al realizar los protocolos de las pruebas de alcoholimetría en la fase analítica al examinado, se debe utilizar una boquilla desechable, nueva, empacada individualmente para cada medición, esto, para el caso de los Alcoholimetros evidenciales, con el fin de garantizar transparencia en las pruebas y no alterar los resultados finales con una boquilla alterada; por lo tanto ninguna boquilla puede ser reutilizada y se debe enseñar al examinado, que se le realizara una muestra con una boquilla nueva y destaparla en frente de él.

Es importante garantizar también, el cuidado del sensor de alcohol, pues la boquilla ha sido diseñada para realizar un filtro entre el aire del examinado y el sensor del alcoholímetro, evitando que pasen sustancias que dañen los componentes del sensor, como la saliva, nicotina, gases atmosféricos, líquidos con partículas de alcohol, restos de alimentos, objetos minúsculos, entre otros; así, la vida útil del sensor de alcohol puede conservarse y permanecer el tiempo estimado por el fabricante del equipo.

Hay empresas que realizan las pruebas con pitillos plásticos para ahorrar costos de la boquilla en alcolimetros; Esto es permitido siempre y cuando se cumpla con las siguientes condiciones:

  • Siempre se debe usar el pitillo adaptado a una boquilla convencional con la que venga el alcoholímetro, pues la boquilla es un filtro que garantiza la conservación del sensor de alcohol.
  • El pitillo, debe encajar perfectamente en el diámetro de la boquilla, sin quedar muy suelta ni muy apretada, permitiendo el paso de aire al sensor de alcohol.
  • No se permite dividir el pitillo en varias partes para diferentes soplos, pues se debe dar cumplimiento a los requerimientos de la resolución 1844 del 2015 en el numeral 7.3.2.1 anteriormente mencionado, mostrar al examinado que se realizara con un pitillo nuevo, desecharlo inmediatamente, y que este empacado individualmente para cada medición, por esta razón, es importante verificar, ya que no todas las bolsas de pitillos cumplen con estas características.

Estas recomendaciones pueden ser aplicadas también en Alcoholimetros de tamizaje (que no utilicen boquilla) para garantizar la higiene entre los examinados y cuidado al sensor de alcohol del alcoholometro.